¿Alguien ha visto esa cámara?

17El anacronismo en una obra literaria es, en palabras de la RAE, un “error que resulta de situar a una persona o cosa en un período de tiempo que no se corresponde con el que le es propio”. Y podríamos pensar que resulta poco habitual o incluso absurdo, en especial, por los ejemplos que ponen en la mayoría de los artículos sobre escritura.

Un anacronismo es situar un móvil en una escena del medievo. Un anacronismo es poner a Lady Macbeth sacando una caja de tampones. Un anacronismo es poner a Elizabeth Bennet, personaje de Orgullo y prejuicio, masticando un chicle de fresa y pegándolo debajo de una de las sillas, antes de aceptar un baile con el ricachón sexy.

Obviamente, nadie comete fallos tan absurdos. No obstante, se dan anacronismos de manera más o menos habitual, solo hace falta que ambientemos nuestra novela unos cincuenta años atrás para que tengamos algún desliz de esta clase. Y, como sucede en las películas cuando se ve un micrófono o una cámara, en las novelas ambientadas en una determinada época, encontrar algún detalle que no se corresponde, saca completamente de onda al lector. O, por lo menos, al lector culto que ama las novelas históricas y por esa razón se ha decidido a leer la tuya, que está ambientada en otro momento histórico.

Para pifiarla con una novela histórica basta con introducir chocolate en un banquete vikingo, un aguacate en una sopa hecha por la abuela, o un Ikea antes de tiempo. ¿Recuerdas que tu madre te llevaba a una droguería a comprar botones? Sí, eso fue hace veinte años, y todo era bastante diferente a como es hoy en día. ¿Recuerdas el modelo de móvil que tenías, o lo mucho que tardaba en cargarse una página cuando, al fin, instalaron internet en casa?

En definitiva, si deseas pifiarla con tu obra literaria, ni se te ocurra invertir muchas horas en investigación, acumular millones de datos de los cuales acabarás usando tan solo un 15%. Eso es una gran inversión de tiempo que dotará de coherencia a tu creación literaria, algo que nadie desea ver.

 

En fin, esperamos que la pifies a lo grande, y que, además, nos lo cuentes. ¡Un saludo!

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