PIFIARLA ES FÁCIL SI SABES CÓMO.

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Pifiarla es fácil si sabes cómo. Y aquí en Sinergias nos gusta darte los ingredientes precisos para que la pifies y te quedes más a gusto que J K Rowling despachándose con su ex a través del personaje de Voldemort.

A veces hay que equivocarse. Hay ocasiones en que hay que meter la pata y atreverse a dar el salto. Saltar a una piscina sin agua, esperando que unos brazos amables nos recojan.

He conocido muchos escritores y escritoras en ciernes que no sueltan, que no saltan, que permanecen durante años en un estado mental de “utopía narrativa”. Estas personas buscan una perfección literaria que nunca llega, y se frustran, muchas se cansan y abandonan, otras se pierden en las críticas externas y se creen que escribir es un don en vez de un trabajo.

Hace pocos días escuché a la campeona Carolina María Marín (campeona de todo en bádminton) hablando de cómo al principio se le daba fatal jugar, y que a través de mucho entrenamiento y trabajo duro logró mejorar. En efecto, no era un don. Hace varias semanas tuve la fortuna de asistir a una charla de Fernando Aramburu en mi ciudad. Él habló de lo agradecido que está a su editorial por haberle permitido publicar siempre y lo que quiso. Contó que, de su primera obra, un libro de cuentos, se vendieron escasos doscientos ejemplares, aproximadamente. En efecto, no hubo hadas mágicas ni rayos divinos en el proceso, solo trabajo.

En efecto, los inicios pueden ser muy complejos y difíciles de digerir para los escritores. Años de trabajo para lanzar una obra que escasamente logra emerger entre los millones de opciones. Es por esta razón que desde Sinergias tratamos de apoyar este trabajo, ¿y tú? Si quieres, puedes contribuir comprando cualquiera de nuestros ejemplares, el que más te guste. Léenos, será un auténtico honor para todo el equipo (incluyendo a nuestros sinergiescritores).

En fin, esperamos que la pifies a lo grande, y que, además, nos lo cuentes. ¡Un saludo!

 

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