Los capítulos “paja”

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Los capítulos “paja”, o de relleno, no existen, son los padres.

 

No existe tal concepto, porque todo escritor sabe que, si pierde el interés del lector durante un número suficiente de páginas, irremediablemente, este va a cerrar el libro. En el mejor de los casos, el lector continuará hasta el final, pero, muy probablemente, jamás volverán a adquirir otro libro del mismo autor (o autora).

 

El escritor jamás debe tratar de engañar o hacer trampas. Los lectores no son gilipollas, hay millones de libros en el mercado, ¿por qué iban a perder su tiempo leyendo el tuyo si no está suficientemente bien escrito? Y sí, reconozco que hay obras magistrales del siglo dieciocho que tienen algunas partes que resultan un tostón, e igual te las comes (el público mayoritario actual no lee estas obras). También hay algún que otro capítulo en novelas que se venden bien en los que parece que no sucede demasiado. Parece que no ocurre demasiado, el matiz está ahí.

 

Muchas veces, cuando llevas un 20 – 25% de la novela te das cuenta de que falta explicar algunas cosas que solo están en tu cabeza y que hacen falta para que haya una buena comprensión de lo que ha sucedido o sucederá en la narración. Y esto se ha dado de manera orgánica, no es que hayas ido ocultando información de manera ofensivamente estratégica, porque eso huele a chamusquina. Ya he comentado en más de una ocasión que el escritor no debe hacer “trampas”, a menos de que sea un absoluto crack y las resuelva con una maestría inusitada.

 

Bueno, en ese momento de la narración decides ofrecer alguna acotación extra para que la trama o el personaje se entiendan, y debes introducirla de una manera efectiva. Para esto puedes aprovechar el inicio de algún capítulo, y luego puedes continuar con una escena de situación, con una descripción que sitúe al lector en la escena, por ejemplo. Pero, bajo ningún concepto deberías escribir por escribir, escenas que no responden a ningún objetivo de la narración o de los personajes. La propia narración te tiene que ir solicitando esas escenas y momentos, esa información que estás ofreciendo a los lectores. Además, los lectores deben valorar esos capítulos, tienen que ser importantes para ellos, pues responderán a dudas que se les habrán ido formando durante la lectura.

 

En definitiva, los capítulos “paja” no existen, puede ser que, en alguna ocasión, incluso escritores y escritoras de gran calibre, pierdan un poco el ritmo narrativo, la fluidez, o la particular magia del estilo narrativo. Pero no es algo deseado. Por otra parte, puede que los autores tengan que introducir alguna escena o información pesada, pero siempre responderá a una necesidad.

 

Por último, si no ves cuáles son esas necesidades narrativas, qué información que no has aportado aún te está pidiendo la novela, mi recomendación es que releas el texto, completo, en un estado de gran concentración, y te des cuenta de lo que falta. Si no lo ves, un editor también te podría ayudar en ese punto. También te aconsejamos que revises nuestra audio clase “La Novela: principios básicos” para que aprendas las claves para empezar tu novela con buen pie.  Es una clase de más de veinte minutos que se acompaña de un PDF con toda la información.

 

En fin, esperamos que la pifies a lo grande, y que, además, nos lo cuentes. ¡Un saludo!

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